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martes, 26 de enero de 2010

Coluche

Por: Aldo Mariátegui
CORREO
26-01-10


LIMA Yerran aquellos que consideran que la probable aventura electoral de Jaime Bayly es inédita. Pues sí hay un referente de un showman que remeció a un sistema político mucho más avanzado y estructurado que el nuestro, pero también igual de anquilosado y de alienado del electorado. Me refiero a Michel Colucci, el showman galo conocido como Coluche que remeció a Francia con su postulación en las presidenciales de 1981 (aquellas en las que Mitterrand derrotó al reeleccionista Giscard), de las cuales se retiró justo cuando estaba posicionándose con una intención de voto del 10% al 16%. Su eslogan de campaña era "Todos juntos con Coluche para darles por culo. ¡Coluche es el único candidato que no tiene motivos para mentir!". Se dice que se apeó por las numerosas amenazas de muerte, el hostigamiento del ministro del Interior y el extraño deceso de su mano derecha.

De allí se dedicó a crear la exitosa cadena de restaurantes "Restos del corazón" (para alimentar mendigos), a ganar premios como actor, a romper el récord mundial de velocidad de motos en la categoría 750 cc, a competir en el París-Dakar y a matarse finalmente tras chocar su moto contra un camión en 1986, hecho que aún muchos piensan que fue un asesinato. Su muerte fue muy sentida y el músico francés Rene Sechan compuso por ello la inolvidable canción "¡Puto camión!". Tan sólo tenía 41 años.

Vicioso, díscolo y brillante, Coluche fue uno de los primeros showman que utilizó lisuras, junto a su infaltable camisa amarilla y su overol azul a rayas. Tuvo muchas frases célebres, de humor muy francés (ácido y racional), como:

"Soy siempre grosero, nunca vulgar". "Aparte de gángster o político, la única carrera que te queda en la vida sin saber hacer nada es artista". "El astronauta ruso Yuri Gagarin fue un hombre desafortunado. ¡Después de darle 17 órbitas a la Tierra cayó de regreso en la URSS!". "El comunismo es una de las pocas enfermedades graves que no hemos experimentado antes con los animales". "Un sándwich en Rusia consiste en un cupón para hacer cola para el jamón metido entre dos cupones para hacer cola para el pan". "No soy un nuevo rico. Soy un viejo pobre". "La dictadura es cállate. La democracia es habla sin parar". "¡Camaradas, el capitalismo es la explotación del hombre por el hombre. El socialismo es lo contrario!". "Dejaré de hacer política cuando los políticos dejen de hacer comedias. Ellos me roban mi trabajo, yo robo el de ellos (dicho durante la campaña cuando le preguntaron por qué había entrado a la política)". "El gobierno no tendría déficit si le pusiesen un impuesto a la estupidez". "Yo no soy racista... ¡Mi perro es negro!". "Dicen que los ricos son los malos y los pobres son los buenos. ¿Entonces por qué todos quieren ser los malos?". "La mitad de los políticos no saben hacer nada y la otra mitad son capaces de hacer cualquier cosa". "El crédito a largo plazo consiste en que pagarás más cuanto menos puedes pagar". "Existen dos clases de justicia: la del abogado que sabe todo acerca de la ley y la del abogado que sabe todo acerca de los jueces". "A la izquierda le gusta tanto la gente pobre que no deja de crearla". "Sean buenos con los niños. Ellos son los que un día escogerán su asilo". "El amor es como la gripe: la pescas en la calle y la curas en la cama". "Los hombres mentiríamos muchísimo menos si las mujeres no hiciesen preguntas".

"Para evitar tener hijos tírate a tu cuñada. Así tendrás sólo sobrinos".

viernes, 23 de octubre de 2009

Los Ayatollahs del Tribunal Constitucional

Por: Aldo Mariátegui
CORREO
23 de Octubre del 2009


LIMA De confirmarse que el TC ha decidido interrumpir la distribución de la píldora del día siguiente en los hospitales públicos, la conclusión sería que estamos entrando a una especie de régimen semiteocrático, tipo el aparentemente extinto Virreinato del Perú, y que nunca más deberíamos criticar o asombrarnos de los musulmanes cuando nos llegan noticias de que el velo se volvió obligatorio, que lapidaron a una mujer por adúltera, que un fanático cometió un atentado suicida o que le cortaron el clítoris a una niña. ¡Bienvenidos a Perustán! Ya vamos a estar como los seculares israelíes que tienen que batallar diariamente para que su Estado siga siendo laico y un oasis democrático en el Medio Oriente frente a la ofensiva diaria de los fundamentalistas judíos, estos señores que quieren imponer el descanso sabatino y las patillas largas con ropa negra al resto. O como esos republicanos yanquis que tienen que soportar que el partido de Lincoln haya sido capturado por los extremistas religiosos. Me apenó que un tipo tan normal como McCain haya cometido el desa-tino de colocar a una insoportable extremista religiosa y una pueblerina ignorante como Sarah Palin de compañera de fórmula presidencial contra Obama. Ya suficiente fue oír recientemente esas sandeces sobre obligar -¡bajo pena de prisión!- a una violada a tener un hijo fruto de ese ataque sexual o que había que alumbrar niños con serios defectos congénitos para ahora enterarse que un tribunal compuesto de gente aparentemente cuerda y moderna ha bajado la cerviz frente a la cucufatería y ha decidido que quienes son seculares (mi caso) o no cristianos tengan que obedecer los criterios religiosos de otros en su vida diaria.

Parece que mucha gente no se ha dado cuenta de que vivimos en el siglo XXI (y ya en el siglo XX eran inadmisibles estos disparates tras el glorioso año 1968). ¿Qué sigue en el TC? ¿También van a declarar que no se enseñe la teoría de la evolución de Darwin en las escuelas, negar que el hombre desciende del mono y que nos hicieron de barro? ¿Prohibirán los condones? ¿Pondrán fuera de la ley a los gays? ¿Penarán con cárcel el sexo oral? ¿Encarcelarán a los adúlteros y fornicadores? ¿Atormentarán con supercherías a los adolescentes respecto a la masturbación? ¿Volverá la censura y otra vez se desalojarán a palos los cines que pasen las películas de Pasolini, como vergonzosamente sucedió en la dictadura de Velasco en el extinto cine Roma, o se pasará La última tentación de Cristo en trasnoche, como penosamente pasó en el primer gobierno aprista? ¿Otra vez nos van a obligar a ir a misa los domingos? ¿Por qué no le cambiamos el nombre al TC por "Consejo Supremo Islámico", tipo Irán o Arabia Saudita? Además, todo el concepto es tan clasista, tan discriminador. Si soy pobre y no puedo pagarme esa pastilla -que la venden en cualquier farmacia a quien tenga para comprarla-, pues no accederé a la última opción anticonceptiva que tengo antes de acudir al abortero con su gancho de ropa o su rodada de escalera con patadas al vientre. El poeta Quevedo recitaba: "En el rico es diversión y en el pobre es borrachera". Seguimos en las mismas? Increíble cómo pueden polarizar hasta a los seculares moderados que respetamos sus prácticas y que no tenemos nada en contra del Vaticano, reconociendo sus aportes históricos (por más polémicos que sean) en la identidad occidental. Estas cosas despiertan reacciones anticlericales en cualquiera.